{"id":1649,"date":"2025-11-26T23:15:14","date_gmt":"2025-11-27T04:15:14","guid":{"rendered":"https:\/\/lavocera.com\/?p=1649"},"modified":"2025-11-26T23:15:15","modified_gmt":"2025-11-27T04:15:15","slug":"leyendas-de-manabi-los-hombres-parados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lavocera.com\/index.php\/2025\/11\/26\/leyendas-de-manabi-los-hombres-parados\/","title":{"rendered":"Leyendas de Manab\u00ed: Los Hombres Parados"},"content":{"rendered":"\n<p>Por motivos de trabajo iba con un viejo amigo a Manta. \u00c9l pasa de los 50 a\u00f1os, y su edad es muy importante para esta historia. Me contaba sobre \u201clos Hombres Parados\u201d, el pie grande manabita. Y yo, que he recorrido casi toda la provincia, nunca los hab\u00eda escuchado nombrar.<\/p>\n\n\n\n<p>Me dijo que, cuando era ni\u00f1o y le tocaba ir a la finca de su abuelo, pasando 24 de Mayo, escuchaba el ruido de un mono aullador, pero mucho m\u00e1s grueso y ronco. Los moradores dec\u00edan que ese era un Hombre Parado: un ser b\u00edpedo de varios metros de alto que, cuando muere, se queda parado y luego le crece el monte encima, o se vuelve tierra y se deshace completamente, como si lo cubriera una especie de cal.<\/p>\n\n\n\n<p>Intrigado por esta historia, fui primero a buscar alguna referencia en internet\u2026 nada. Nadie sab\u00eda nada. Hice una b\u00fasqueda profunda con varias IA, pero otra vez, nada. Nadie ha escrito, investigado o documentado el mito de los Hombres Parados. Y bueno, en mi mente pens\u00e9 que mi amigo me jug\u00f3 una broma, o que los adultos de la \u00e9poca lo asustaron con alguna mentira\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Un mes m\u00e1s tarde, por motivos de viaje, me toc\u00f3 recorrer Olmedo. Al salir, nos invitaron a la casa de don Manuel, cerca de Loma Verde. Aparte de nosotros, tambi\u00e9n ten\u00eda visitas: don Agustino y don Florentino.<\/p>\n\n\n\n<p>El tr\u00edo pasaba de los 80 a\u00f1os, pero sinceramente parec\u00edan m\u00e1s fuertes que nosotros. Nos dividimos por edades: los cuarentones por un lado, los octogenarios por otro. Mientras com\u00edamos pl\u00e1tano asado, queso, salprieta y un poco de caf\u00e9, toqu\u00e9 el tema de los Hombres Parados, a ver si mis conocidos sab\u00edan algo. Pero nadie daba fe de esa historia\u2026 hasta que don Manuel dijo:<br>\u201cEsas cosas daban verdadero miedo. Cuando caminaban, la tierra temblaba. Eran inmensos.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Inmediatamente me volte\u00e9 y fui a reunirme con los mayores.<\/p>\n\n\n\n<p>Me contaban que ten\u00edan patas enormes y el cuerpo cubierto de pelo grueso. Tanto don Manuel como don Florentino hab\u00edan visto a uno muerto, y discut\u00edan sobre su tama\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEsa cosa med\u00eda 3 metros\u201d, insist\u00eda don Manuel.<br>\u201cNo, eran 5\u201d, le replicaba don Agustino.<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio, don Florentino \u2014despu\u00e9s de servirme un cupito de currincho\u2014 me dijo que \u00e9l nunca los hab\u00eda visto, pero s\u00ed los hab\u00eda escuchado y sentido. Cont\u00f3 que ol\u00edan a perro mojado, y que la \u00faltima vez que los escuch\u00f3 fue hace m\u00e1s de 40 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan los tres amigos, los Hombres Parados viv\u00edan en las lomas y cerros entre 24 de Mayo. Su caminar hac\u00eda temblar el suelo. Su grito parec\u00eda el de un mono con voz ronca, aunque rara vez emit\u00edan sonido. Cuando los sent\u00edan, primero llegaba el olor, luego se escuchaban las pisadas. Nunca vieron a ninguno vivo, pero s\u00ed observaron a un par muertos. Estos estaban envueltos en una especie de tierra salada y luego se disolv\u00edan. Su tama\u00f1o variaba entre 3 y 5 metros de altura.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que esta leyenda requiere m\u00e1s investigaci\u00f3n. En enero del 2026 estar\u00e9 dando una vuelta por el sector para investigar m\u00e1s sobre estos seres y ver si encontramos alg\u00fan vestigio de su existencia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Los Hombres Parados \u2014 El Pie Grande Manabita | Leyendas de Manab\u00ed\" width=\"640\" height=\"360\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/buiKZepQ190?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por motivos de trabajo iba con un viejo amigo a Manta. \u00c9l pasa de los 50 a\u00f1os, y su edad es muy importante <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1650,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[],"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1649","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/lavocera.com\/wp-content\/uploads\/face.png",1081,1351,false],"thumbnail":["https:\/\/lavocera.com\/wp-content\/uploads\/face-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/lavocera.com\/wp-content\/uploads\/face-240x300.png",240,300,true],"medium_large":["https:\/\/lavocera.com\/wp-content\/uploads\/face-768x960.png",640,800,true],"large":["https:\/\/lavocera.com\/wp-content\/uploads\/face-819x1024.png",640,800,true],"1536x1536":["https:\/\/lavocera.com\/wp-content\/uploads\/face.png",1081,1351,false],"2048x2048":["https:\/\/lavocera.com\/wp-content\/uploads\/face.png",1081,1351,false],"vp_sm":["https:\/\/lavocera.com\/wp-content\/uploads\/face-500x625.png",500,625,true],"vp_md":["https:\/\/lavocera.com\/wp-content\/uploads\/face-800x1000.png",800,1000,true],"vp_lg":["https:\/\/lavocera.com\/wp-content\/uploads\/face.png",1081,1351,false],"vp_xl":["https:\/\/lavocera.com\/wp-content\/uploads\/face.png",1081,1351,false],"vp_sm_popup":["https:\/\/lavocera.com\/wp-content\/uploads\/face-500x625.png",500,625,true],"vp_md_popup":["https:\/\/lavocera.com\/wp-content\/uploads\/face-800x1000.png",800,1000,true],"vp_xl_popup":["https:\/\/lavocera.com\/wp-content\/uploads\/face.png",1081,1351,false],"jumla-slider-img":["https:\/\/lavocera.com\/wp-content\/uploads\/face-720x576.png",720,576,true],"jumla-normal-post":["https:\/\/lavocera.com\/wp-content\/uploads\/face-560x560.png",560,560,true]},"author_info":{"display_name":"Iv\u00e1n Tapia Viteri","author_link":"https:\/\/lavocera.com\/index.php\/author\/c-tapia-84\/"},"category_info":"<a href=\"https:\/\/lavocera.com\/index.php\/category\/canales\/blog\/\" rel=\"category tag\">Leyendas<\/a>","tag_info":"Leyendas","comment_count":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lavocera.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1649","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lavocera.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lavocera.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavocera.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavocera.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1649"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/lavocera.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1649\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1651,"href":"https:\/\/lavocera.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1649\/revisions\/1651"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lavocera.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1650"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lavocera.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1649"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavocera.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1649"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lavocera.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1649"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}